Entrevistamos a José Pereira

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La fotogrametría está avanzando entre las técnicas de documentación como un titán, la aparición de programas libres o de bajo costo parece haber animado a

toda una comunidad por la aplicación de la misma, sin embargo, su uso no es siempre todo lo preciso que podría ser. Hoy contamos en nuestra serie de entrevistas con José Pereira, quien desde su blog ha colaborado en la comunidad fotogrametrista por el control de valores poco valorados habitualmente como el color (http://www.jpereira.net/).

José Pereira es ya un referente, y no sólo en el mundo de la fotogrametría. Poder contar con él para estas entrevistas, a buen seguro nos ilustrará enormemente sobre esta técnica y sus aplicaciones.

Nuestro invitado es grado en Conservación y Restauración de Bienes Culturales, por la Escuela Superior de Conservación y Restauración de Galicia, con un master en Documentación Audiovisual de la UC3M y el Instituto de RTVE y un posgrado en Imagen Científica por la UAH, que le han permitido en gran medida la especialización en el área de la imagen digital aplicada al mundo del patrimonio cultural.

Y ahora sí, EMPEZAMOS!

Arqus-¿Cuáles serían los motivos que le hizo decantarse por tener en su repertorio de técnicas a la fotogrametría? ¿Qué grado de precisión considera que nos ofrece?

JPereira-Como especialista en imagen digital, la fotogrametría está más próxima a mi terreno en comparación con otras técnicas basadas en dispositivos especializados como el laser, más propio del mundo de la topografía.

La precisión de la fotogrametría depende del grado de detalle capturado por nuestra cámara y el grado de recubrimiento de nuestra escena. La fotogrametría en si misma no posee límites de detalle o precisión, es una cuestión “ergonómica” de cuantas imágenes seamos capaces de disparar con cierto orden y así mismo de procesarlas en forma de modelo tridimensional.  Y lo que es más importante, de lo que estemos persiguiendo en un modelo. Al final cada técnica tiene su espacio, hay situaciones para las que un laser es más “ergonómico” por rapidez y tiempos de post-procesado, y otras donde la fotogrametría es más que suficiente.

Al final todo es un compromiso entre el grado de detalle o precisión que busquemos, y el tiempo y recursos que tengamos para ello. Yo siempre digo, que límites en cuanto a detalle no existen, podemos fotografiar una catedral con un macro si nos lo proponemos, otra cosa es que esa información sea útil, y sobre todo sea accesible. Esto sucede con los modelos con laser, al final muchos son inmanejables por el peso y recursos de hardware que hace falta simplemente para poder visualizarlos y llegan a los especialistas en forma de modelos de baja resolución o muchas veces incluso vídeos o simples imágenes 2D.

En general, como todo en la vida, la sensatez debe primar en un proyecto, debemos ajustarnos a lo que el cliente va a necesitar en cuanto al grado de detalle, y así mismo en nuestras capacidades de captura y de proceso. Cada técnica, ya sea laser, luz estructurada, o fotogrametría tiene su momento y su lugar, anteponer unas a otras por que sí, no suele ser una buena estrategia.

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Arqus-Habitualmente cuando nos adentramos en nuevos proyectos los hacemos siguiendo algunos referentes del momento o referentes pasados. En este caso, la fotogrametría de corto alcance es tan reciente que encontrar referentes no siempre es fácil. ¿Contó con figuras a las que seguir y, en caso afirmativo, cuáles serían?

JPereira-Pues en principio no he seguido ningún referente concreto, te vas encontrando cositas en la bibliografía, aquí y allá, y vas tomando ideas y vas viendo lo que van haciendo otros profesionales. Yo empecé experimentar con estas técnicas, quizás ya desde principios del 2000 cuando estudiaba, pero por aquel entonces eran procesos muy tediosos y la potencia de cálculo de una computadora era ridícula. Desde hace unos años, podemos decir que estamos ante una tecnología realmente útil en relación a la calidad de los modelos y tiempos de procesado y captura.

De todos los trabajos que ha realizado con la técnica de fotogrametría, a cuáles consideraría más importantes, cuáles más satisfactorios y cuáles supusieron un reto para usted y/o para la técnica.

En general los trabajos del proyecto 4D Arte Rupestre, donde hemos realizado decenas de modelos, de abrigos rupestres  ubicados en emplazamientos poco accesibles, con formas extremadamente complejas ha supuesto una importante línea de investigación y de crecimiento en torno a las últimas herramientas y recursos de hardware par ser capaces de superar alguno de los modelos.

Arqus-Como referente en la gestión del color, qué diría que nos ofrece invertir en llegar a un grado de error tan pequeño como en el ejemplo de evitar el uso de cartas IFRAO impresas sin calibración, prefiriendo el uso de cartas de color homologadas (referencia: http://www.jpereira.net/apuntes-breves/por-que-no-usar-la-ifrao-scale-en-arte-rupestre ).

JPereira-Desafortunadamente en el mercado tampoco existe una gran oferta de cartas de color y ninguna esta pensada para los problemas del patrimonio. Sin embargo productos de la serie Colorchecker, actualmente de X-Rite, pero con una larga trayectoria que se remonta a los años 70, se ha convertido en un estándar por sus colorimetría y forma de distribuir las muestras de color que además son productos con una resistencia bastante aceptable para su uso en trabajos de campo.

En cualquier caso me gustaría enfatizar que en gestión del color lo más importante es la propiedad de los flujos de trabajo, las cartas de color son un elemento más dentro de un proceso y no se deben convertir en “atrezo” dentro de una escena, como sucede con la escala de la IFRAO que realmente la mayoría de gente que la usa, no la contextualiza en un flujo de trabajo, lo hacen por una simple moda, o recomendaciones que aparecen en manuales pero que no están justificadas. Una carta de color es un elemento que nos ayuda a caracterizar una escena, y en definitiva las condiciones de una toma, pero esa información hay que interpretarla, nos debe servir para tomar decisiones.

En patrimonio sucede que tanto los fotógrafos que se acercan a nuestro campo a prestar servicios, como los propios profesionales del patrimonio cuando se pretender formar, lo hacen desde el punto de vista dominante dentro del mercado de la fotografía, es decir, la fotografía de moda, de producto, fotodocumentalismo, reportaje social, etc.. pero muy escasas veces hay una intencionalidad o un trasfondo científico en la captura y postprocesado de imágenes.

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Arqus-¿Qué le recomendaría a todo aquel que desee hacer de la fotogrametría aplicada a la arqueología su campo profesional? ¿La fotogrametría es una moda pasajera o ha venido para quedarse?

JPereira-Primeramente para hacer fotogrametría hay que saber de “fotografía” ya que cuanto peor sean nuestras fotografías o iluminaciones de una escena, peor será el resultado de nuestro modelo, al mismo tiempo cuanto más dominio tengamos de la técnica fotográfica más fácil será tomar buenas imágenes en el menos tiempo posible, o con menos error. Como suelo decir jocosamente “para hacer 3D primero hay que dominar el 2D”. Lamentablemente hay mucha gente que entra en el mundo de la documentación de lleno en la fotogrametría y fracasan en cierta medida, o no llegan a niveles de precisión, entiéndase detalle, adecuados por una falta de conocimientos fotográficos básicos. Trabajar en esto no solo es hacer un único modelo espectacular, a menudo tenemos que tomar y procesar miles de imágenes a lo largo de un proyecto, ser capaces de gestionar montones de escenas y capturas, también es un requisito, más allá de estar familiarizados con una u otra herramienta.
Por otra parte el concepto clásico de fotogrametría ya es cosa del pasado. Hoy en día ya no se hace fotogrametría sino “visión por computadora” donde a partir de colecciones no estructuradas de imágenes podemos reconstruir un espacio u objeto. Actualmente los limites de la fotogrametría están muy relacionados con la potencia de cálculo, cada año las posibilidades del hardware crecen exponencialmente.  Lo interesante en estas tecnologías de modelado 3D es que están asociadas a otros campos de la ciencia, tecnología o entretenimiento como los videojuegos o el cine 3D, por lo que en este sentido la inversión en investigación y desarrollo es brutal. Por tanto en vista, a lo aparatoso o poco resolutivo de otras estrategias de modelado 3D es probable que la visión por computadora, ya sea desde cámaras de fotos o cámaras de vídeo, pienso que le queda aún mucho futuro.

Arqus-A menudo se comenta que la fotogrametría seguirá el mismo camino que la fotografía en arqueología, es decir, en un principio sólo algunos especialistas la realizarán hasta que el manejo sea tan sencillo que, para la gran mayoría de trabajos, los arqueólogos puedan prescindir del fotogrametrista profesional, salvo en casos de gran precisión.

Eso sin duda, hoy en día ya hay montones de propuestas y herramientas, que aún siendo profesionales no acaban de ser especialmente complejas y a veces ni siquiera económicamente costosas y hasta gratuitas. Sin embargo estamos en el mismo problema que la fotografía actualmente, donde su aparente sencillez o lo cotidiano de la misma, hace que se cometan grandes errores, a veces técnicos y otras conceptuales. 
Hoy en día casi cualquier usuario es capaz de hacer fotos correctas y aceptables en muchos de los ámbitos de su vida o profesión, con la fotogrametría en cierta manera ya esta pasando. Sin embargo cuando nos enfrentamos a escenas complejas de capturar, la cosa cambia. De igual forma, hay muchos profesionales con cierto grado de irresponsabilidad que acometen proyectos de documentación o digitalización del patrimonio muy mal enfocados, por subestimar la complejidad de la técnica.

La famosa “democratización tecnológica” que vino de la mano de la popularización de ciertas herramientas digitales, como computadoras, cámaras de fotos, etc. Sin duda que ha tenido cosas positivas, pero ha banalizado enormemente el uso de las mismas, de forma, que profesiones como la de fotógrafo, probablemente acabe desapareciendo en unos años, y con ella, gran parte de conocimiento de esta disciplina. Hoy en día muchos profesionales de la imagen digital comienzan como aficionados y luego se profesionalizan, esto no es malo en sí, pero ser autodidacta a menudo te encierra en un conocimiento inmediatamente práctico. Hoy en día, lamentablemente mucha formación va asociada a enseñar que botón hay que pulsar, pero detrás no hay un razonamiento.

Con la fotogrametría sucede igual, gran parte de las herramientas más populares del mercado, son tremendamente simples de usar, y esto genera una oferta brutal de profesionales que ofrecen este servicio, pero esto no quiere decir que estos profesionales estén preparadas para acometer un trabajo fotográficamente complejo, procesar miles de imágenes,  someterse a unos plazos de entrega, etc.

Arqus-Por último, ¿qué futuro consideras que verá la fotogrametría de aquí a unos diez años?

JPereira-Hoy en día los principales escollos de la fotogrametría, son por un lado la elevada demanda de recursos de hardware para procesar cientos o miles de imágenes, que junto lo poco evolucionado de algunas herramientas y lo tedioso de la captura de ciertas escenas u objetos complejos, hacen que el modelado sea un proceso lento y costoso en recursos. Sin embargo cuando hardware y las herramientas evolucionen un poco más, podremos hacer capturas de escenas a partir de cámaras de vídeo de alta resolución y procesar la escena a partir de decenas de miles de fotogramas, que es algo que ya se esta haciendo, pero con resultados pobres.

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Francisco Javier Luengo Gutiérrez